Siempre corro por la noche, debajo las luces con la oscuridad alrededor a mí. Mientras a mí me gusta la noche, soy asustado a la noche además: es mi compañera pero mi diablo. Aunque me siento libre en la calle sin gente, tengo miedo de los imágenes de mi mente en el oscuridad. Por eso, siempre trato de mirar mi sombree, mi camarada silenciosa que corre siempre encima de mis pies debajo de las lámparas artificiales pero me deja sin luz. Si vea arriba a los árboles o los edificios, de repente habría un animal imaginario y mi corazón saldría a mi boca, la locura guardaría en mi garganta. Luego hay una cara insólita que dice <<?Quién eres? ¿Por qué tú corres?>> Finalmente, llego a mi casa y respiro. Odio y quiero la noche, un libertad y una lucha para mi mente.